Liberty Island: historia de la isla de la Estatua de la Libertad

La Isla de la Libertad, conocida como Liberty Island en inglés, es el histórico islote del puerto de Nueva York donde se alza la Estatua de la Libertad. A lo largo de su historia ha pasado de ser una propiedad privada del siglo XVII a convertirse en un Monumento Nacional que hoy visitan millones de personas cada año. Esta guía te cuenta su evolución, sus nombres anteriores y lo que puedes ver en la isla hoy.

Los nombres de la isla a lo largo del tiempo

La isla no siempre se llamó Liberty Island. Su nombre actual fue aprobado por el Congreso de los Estados Unidos en 1956, pero antes de eso tuvo otras denominaciones que reflejan su pasado. Para que tengas una visión rápida, aquí tienes la evolución cronológica:

Año Nombre Notas
1667 Oyster Island Isaac Bedloe obtiene la isla, que entonces se conocía por la abundancia de ostras en sus aguas.
1673 Bedloe’s Island Tras la muerte de Bedloe, la isla adopta su nombre y lo conserva durante casi tres siglos.
1808-1811 Construcción del fuerte Se edifica una fortificación en forma de estrella de 11 puntas como parte de las defensas del puerto.
1814 Fort Wood El fuerte recibe este nombre en honor al teniente coronel Eleazer Derby Wood.
1877 Bedloe’s Island (designación) el Congreso designa la isla como emplazamiento de la futura Estatua de la Libertad.
1956 Liberty Island El Congreso de los Estados Unidos le cambia el nombre de manera vigente a Liberty Island.

Estos datos provienen de la cronología publicada por el Servicio de Parques Nacionales (NPS), consultada en octubre de 2026.

Isaac Bedloe: el primer dueño conocido

La historia escrita de la isla arranca con Isaac Bedloe, un colono que la recibió en 1667 durante la era colonial neerlandesa. En aquel tiempo, el islote se llamaba Oyster Island por la gran cantidad de ostras que se recolectaban en sus costas. Bedloe, cuyo nombre también aparece en los registros como Bedlow, era un contrabandista y comerciante que supo aprovechar su posición estratégica en el puerto.

Al morir en 1673, la isla pasó a llamarse Bedloe’s Island en su honor, un nombre que quedó ligado a la zona durante generaciones. A lo largo de las décadas siguientes, la propiedad fue cambiando de manos entre particulares y también fue usada como base para cuarentenas y para operaciones militares. El legado de Bedloe es, por tanto, doble: dio nombre al islote más de 280 años y dejó una huella en los primeros mapas de la bahía de Nueva York.

Fuerte Wood: la estrella de 11 puntas

Mucho antes de que la estatua se alzara sobre la isla, el gobierno de los Estados Unidos construyó allí una fortaleza con forma de estrella de once puntas. Las obras se llevaron a cabo entre 1808 y 1811, en un contexto de tensión con Gran Bretaña que desembocaría en la Guerra de 1812. El diseño, una traza a tenalla con ángulos salientes, permitía a los defensores barrer el frente con fuego de cañón y proteger el acceso al puerto.

En 1814, la fortaleza fue bautizada como Fort Wood en honor al teniente coronel Eleazer Derby Wood, un héroe de guerra que falleció en combate. Los muros de piedra y mampostería de esta fortificación resultaron clave más adelante: sobre su base se construiría el pedestal de la Estatua de la Libertad. Cuando hoy paseas por la isla y ves la gran dama verde, estás caminando sobre los restos de un fuerte militar del siglo XIX.

Si te interesa descubrir cómo se integra esa base en el monumento actual, puedes leer el artículo sobre las partes de la estatua, donde se explica el pedestal y el resto de los elementos.

El emplazamiento definitivo de la estatua

La llegada de la Estatua de la Libertad cambió por completo el destino de la isla. Después de años de debates y de que varios lugares de Nueva York se ofrecieran como sede, el Congreso de los Estados Unidos autorizó formalmente el uso de Bedloe’s Island como emplazamiento. El presidente Ulysses S. Grant firmó la ley correspondiente el 3 de marzo de 1877, un paso que se considera el punto de partida del proyecto.

Las obras duraron varios años. La primera piedra del pedestal se colocó en 1884, y la gran inauguración tuvo lugar el 28 de octubre de 1886. A partir de ese momento, la isla dejó de ser una simple fortaleza para convertirse en el símbolo de la libertad que hoy conocemos. Para entender todo el proceso de construcción y el significado que se le dio en su época, te recomendamos nuestra guía sobre la historia de la Estatua de la Libertad.

De fuerte a monumento nacional

El estatus de la isla cambió radicalmente durante el siglo XX. En 1924, el presidente Calvin Coolidge declaró la Estatua de la Libertad y el fuerte que la sostenía como Monumento Nacional. Este reconocimiento garantizaba la protección del conjunto a nivel federal. Sin embargo, la gestión administrativa no se definió hasta 1933, cuando el monumento pasó a depender del Servicio de Parques Nacionales (NPS), el organismo federal encargado de conservarlo.

Otra fecha importante es el 11 de mayo de 1965, cuando la vecina Ellis Island fue añadida al mismo monumento nacional. Ellis Island es el famoso punto por el que pasaron millones de inmigrantes que llegaban a Estados Unidos. Desde entonces, ambos islotes forman parte de una misma unidad histórica y turística, conectadas por los ferris que salen del puerto.

El NPS sigue siendo hoy el responsable de la conservación, la seguridad y la divulgación en Liberty Island. Para cualquier dato sobre horarios, accesos o actividades, la referencia siempre es el propio National Park Service.

Qué ver y hacer en Liberty Island

Hoy, Liberty Island es mucho más que el lugar donde está la estatua. Puedes pasar medio día o un día completo recorriendo sus espacios. Esto es lo que no te puedes perder:

  • El Museo de la Estatua de la Libertad: un museo moderno e interactivo que narra la historia de la estatua, su construcción, su mensaje y su impacto. Entre las piezas más destacadas se encuentra la antorcha original, que se exhibe desde que fuera sustituida por una nueva. Si quieres profundizar, aquí hablamos en detalle del nuevo museo.
  • El pedestal y el interior de Fort Wood: se puede subir al nivel del pedestal, donde hay un pequeño museo con fotografías históricas y maquetas. Desde ahí también puedes observar los gruesos muros de la fortaleza original de once puntas.
  • El sendero perimetral: un paseo rodea toda la isla, con bancos y miradores. Las vistas son espectaculares en cada ángulo: Manhattan al norte, Nueva Jersey al oeste, el puerto al sur y la propia estatua imponente a tu lado.
  • La tienda de regalos: la gift shop está cerca del punto de llegada y tiene todo tipo de recuerdos, desde camisetas hasta réplicas de la estatua y libros sobre su historia.
  • La cafetería: si te entra hambre, hay un punto de restauración con mesas al aire libre. Puedes tomar un café o un sándwich mientras contemplas la silueta de la estatua.

Consejos para planificar tu visita

Llegar a Liberty Island es sencillo, pero requiere tener en cuenta algunos puntos prácticos. El acceso únicamente se realiza mediante el ferry operado por Statue City Cruises, la empresa autorizada que conecta la isla con Battery Park (en Manhattan) y con Liberty State Park (en Nueva Jersey). No existe otra forma privada de desembarcar, así que la reserva del ferry es imprescindible.

Además del billete del ferry, hay que pasar un control de seguridad en el puerto de salida. Por eso conviene llegar con tiempo de sobra. Ya en la isla, el tiempo de visita suele oscilar entre una hora y media y tres horas, dependiendo de si accedes al pedestal o te quedas en la zona exterior. Si también quieres visitar Ellis Island, ten en cuenta que hay que coger otro ferry dentro de la misma reserva.

Para conocer los precios actualizados, los horarios exactos y las normas de acceso, consulta siempre la información publicada por el National Park Service. La compra de billetes se hace únicamente a través de Statue City Cruises, que es el vendedor autorizado para este servicio.

Preguntas frecuentes

¿Dónde se encuentra Liberty Island?

Liberty Island está en el puerto de Nueva York, a unos 2,5 kilómetros al suroeste de Battery Park, en el extremo sur de Manhattan, y a menos de un kilómetro de la costa de Nueva Jersey.

¿Se puede llegar a Liberty Island sin ferry?

No. El único acceso público es mediante el ferry de Statue City Cruises, con salidas desde Manhattan y Nueva Jersey. Está prohibido desembarcar de embarcaciones privadas.

¿Cuánto tiempo se necesita para ver la isla y la estatua?

Lo normal es dedicar entre 2 y 3 horas para recorrer el paseo, ver el museo y hacer fotografías con calma. Si además entras al pedestal, calcula un poco más. La visita a Ellis Island, al otro lado, suele alargar el día.

¿Hay que pagar para visitar la isla?

Sí, el precio del billete del ferry incluye tanto el transporte como el acceso a Liberty Island y a Ellis Island. No hay otra tarifa de entrada a la isla en sí. Para conocer los precios y horarios vigentes, consulta directamente con Statue City Cruises.

¿Se puede subir a la corona de la estatua?

El acceso a la corona es posible pero muy limitado. Se necesita un ticket especial que suele agotarse con semanas o meses de antelación. Si no lo consigues, desde el pedestal o incluso desde el paseo de la isla tienes unas vistas excelentes de la estatua y de todo el puerto.

¿Ellis Island forma parte de la misma visita?

Sí. Desde 1965, Ellis Island pertenece al mismo Monumento Nacional que la Estatua de la Libertad. El ferry de Statue City Cruises conecta ambas islas, y el billete estándar ya incluye tanto Liberty Island como Ellis Island.

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